Con una muestra del desarrollo pacífico de la gran nación China y el crecimiento equilibrado de su pueblo, los actos conmemorativos del 70 Aniversario de la fundación de la República Popular, llenaron de esplendor la Plaza Tiananmen; primero el mensaje político, seguido de la muestra del poderío militar defensivo y con la culminación de la fiesta multicolor con la participación de miles de niños, jóvenes y mayores orgullosos de su origen.

Durante su mensaje a la nación el presidente de China Xi Jinping.

Los intengrantes de la Plataforma de Cooperación de Periodistas de la Franja y la Ruta fuimos invitados a la ceremonia oficial y ubicados en las primeras filas; el arribo fue desde las 5 de la mañana. Durante cinco horas fuimos testigos de la organización y orden para recibir, acomodar y atender a más de 100 mil espectadores. Nuestro lugar sobre la plaza frente al ingreso prncipal de la Ciudad Prohibida.

Con la imagen central de Mao Zedong, se desarrollaron los actos conmemorativos del 70 Aniversario de la fundación de la República Popular de China.

El acto multitudinario fue marcado por el orden y el silencio total en cuanto la ceremonia, con los honores a la bandera, la escolta y los acordes de la banda, inciaron. Desde ese instante y hasta la culminación todo fue sincronía.

El misil intercontinental DF-41. Primera vez que se muestra en público.

No fue posible contar con traductor simultáneo a ningún dioma; de las crónicas que revisamos, el diario El País, desde nuestra perspectiva, recoge con mayor precisión lo acontecido:

Rodeado de pompa, desde la puerta de Tiananmen, como hace siete décadas hiciera Mao Zedong, el presidente de China, Xi Jinping, se dirigió solemnemente a la nación en el desfile para conmemorar el 70 aniversario de la fundación de la República Popular . Como Mao entonces, fue breve. Sus dos mensajes principales, con un ojo en las protestas de Hong Kong : Que nada puede detener el progreso de este país en pleno auge. Y que el Ejército defenderá con decisión la soberanía y la seguridad chinas. Un mensaje subrayado por la exhibición de músculo en la marcha militar de 15.000 soldados, 580 piezas de equipamiento -incluidos, por primera vez, los misiles intercontinentales de múltiples cabezas DF-41- y 160 aviones.

“Nada puede hacer tambalear los cimientos de nuetra gran nación. Ningún poder puede detener a la nación ni al pueblo chino en su progreso”, sostenía Xi, en un mensaje en el que enfatizó su visión de rejuvenecimento y unidad del país bajo el mandato del Partido.

Para la ocasión lucía un traje Mao clásico, en color gris oscuro. El resto de miembros del Comité Permanente, el máximo órgano de poder del Partido Comunista y por ende de China, lucían en cambio traje de chaqueta y corbata. Junto a ellos los antogüos presidentes Hu Hintao y Jiang Zemin, altas autoridades del Partido, del Ejército y del Estado.


También envió un mensaje a Hong Kong , donde los manifestantes pretenden hacer todo lo posible por aguar con sus protestas los festejos en Pekín. Xi, secretario general del Partido y jefe de la Comisión Militar Central , subrayó que China “mantendrá la estabilidad y la prosperidad duraderas de Hong Kong y Macao”.

Bajo un cielo neblinoso por la contaminación -la única sombra en una coreografía impecable- la ceremonia comenzó, como hace 70 años, exactamente a las 10 en punto, con el lanzamiento de 70 salvas por 56 cañones. En la puerta de Tiananmen relucía el retrato de Mao Zedong, el fundador de la República

Popular. Frente a él, al otro lado de la avenida Chang’an, la imagen de Sun Yat-sen, padre del Estado moderno chino. En las gradas, 100.000 espectadores, elegidos por una cuota otorgada a cada nivel de la administración.

Tras su discurso, Xi pasó revista a las tropas, desde un legendario Hongqi (“Bandera Roja”), la primera fabricante china de automóviles. “¡Camaradas, saludos! ¡Gran esfuerzo!”, animaba a las tropas. Los soldados, a su vez, le replicaban con un “¡Saludos, camarada presidente!”

El plato fuerte de la celebración comenzaba. El desfile exhibía armamento nunca visto hasta entonces en público. Aproximadamente el 40% del equipamiento se presentaba por primera vez. Todo ha entrado ya en servicio.

El plato fuerte de la celebración comenzaba. El desfile exhibía armamento nunca visto hasta entonces en público. Aproximadamente el 40% del equipamiento se presentaba por primera vez. Todo ha entrado ya en servicio.

Una de las estrellas de la exhibición de poderío, fueron los misiles DF-41, con capacidad para alcanzar en 30 minutos cualquier punto del territorio estadounidense, y que hacían su presentación en público.

Desfilaban también misiles JL-2, diseñados para lanzarse desde un submarino y que pueden recorrer una trayectoria de 7.000 kilómetros. Aunque ya están operativos, no se han revelado nunca públicamente..

En los cielos sobrevolaban helicópteros de reconocimiento Z-10 y Z-19, que formaron la figura del número 70 para marcar el aniversario.

Entre el público que podía ver el desfile en persona, una de las agraciadas ha sido Xunan, una joven de 27 años, que ha acudido junto a 317 compañeros de trabajo. Todos ellos son empleados de una empresa de beneficencia radicada en las afueras de Pekín. “Estoy muy contenta de estar aquí y muy orgullosa de mi país”, afirmaba.

Xunan exultante. “Asistir a esta ceremonia es algo que solo sucede una vez en la vida, aunque mi objetivo es volver el día que se celebre el 100º aniversario”.

https://elpais.com/internacional/2019/10/01/actualidad/1569900759_405699.html

Un amplio contingente militar dio muestras de disciplina y lealtad.
Moderno armamento militar fue expuesto por el Ejército chino.
La fiesta mostró los grandes logros y avances del pueblo chino.
El desarrollo de los trenes de alta velocidad, su nuevo aeropuerto, la estructura espacial entre otros grandes avances de China.
Niños, jóvenes y adultos orgullosos de su origen.